El avance en los trabajos para la próxima puesta en servicio del Observatorio Astrofísico de Javalambre es ya visible no sólo en la obra civil que se está haciendo en el pico del Buitre, sino también en la fabricación de los dos telescopios que permitirán estudiar el universo y para los que se está utilizando tecnología punta. La compañía alemana Schott AG acaba de entregar el blank, la pieza principal que servirá de espejo primario del telescopio de 2,5 metros de diámetro, el ‘ojo’ con el que los astrofísicos podrán investigar la energía oscura y la expansión del universo. Pesa 2,36 toneladas y ha sido fabricado en zerodur, un material especial de vidrio cerámico que tendrá que ser pulido ahora durante 13 meses en un trabajo de alta precisión que se llevará a cabo en Bélgica.
La construcción del telescopio principal de Javalambre avanza dentro de los plazos marcados para que pueda estar operativo en el año 2012. El director del Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (Cefca), Mariano Moles, explicó ayer que el pasado martes fue aceptado el “blank, que es la base para el espejo”.
Es un paso importante porque es la pieza principal del telescopio de 2,5 metros, ya que se trata del espejo primario para realizar las observaciones astronómicas. Ha sido fabricada por la compañía alemana Schott AG, única en el mundo que desarrolla esta tecnología, y aceptada esta semana por Amos, la firma Belga que junto con Torrescámara forman la unión temporal de empresas a la que el Gobierno de Aragón adjudicó la construcción de los telescopios y el observatorio por 15,3 millones de euros.
La pieza, denominada blank en inglés e intraducible al castellano, pesa 2.366 kilos, tiene un diámetro exterior de 2,64 metros y un espesor de 25 centímetros. El agujero interior, necesario para que el haz de luz llegue al foco después de ser reflejado en el espejo secundario, tiene un diámetro de 1 metro y 1 centímetro.
Javier Cenarro, astrofísico del Cefca responsable del proyecto, explicó que es la parte más importante del telescopio principal. Se trata de un “bloque de material en bruto” que ahora hay que pulir, comenta utilizando como símil el pulido de un diamante.